.comment-link {margin-left:.6em;}

Thursday, May 24, 2007

 

El día que "se" dio la vuelta la tortilla

Yo era niño allá por los primeros años de la década de los 50, (siglo XX); pero no tanto como para no entender la intención de algunas frases crípticas de los mayores. Creo que en la niñez uno está muy atento a captar el trasfondo de las cosas que oye y no puede entender. Y una de esas frases incomprensibles, --pero no tanto--, que yo oí repetidamente a algunos mayores era más o menos, "el día que se dé la vuelta la tortilla...". Casi siempre terminaba así la oración, en puntos suspensivos orales, porque por alguna razón, sus destinatarios parecían ser buenos entendedores y tener suficiente con la primera parte para entender. Pero en otras ocasiones sí la completaban con claras alusiones a que a "los ricos" les esperarían "problemas", dicho sea de manera suave.
No infería yo ante tales expresiones que representaran una amenanza para mi familia, porque bien claro tenía que no éramos ricos; que mi padre sudaba, literalmente a chorros, muchas horas de muchos días cada año para mantenernos. Y aún así, con bastantes remiendos en la calzonas. Precisamente en aquellos sudores, que cuando el verano adelantaba emanaban sólo un leve, y para mí gratísimo y sano olor, encontraba yo un motivo de protección y seguridad para mi vida.

Al margen de esto, sí que se me alcanzaba y me producía cierto pavor pensar, que lo que supuestamente les esperaba sólo a los ricos, no nos sería nada grato contemplarlo a los demás. Aquella imagen de la guillotina y un cesto al lado lleno de cabezas, la había yo meditado algunas veces sobre las láminas de algún antiguo libro de historia.
Desde luego la "vuelta de la tortilla" la tenía asociada en todo caso a una maniobra casi súbita y un tanto violenta que había visto practicar algunas veces a cocineros siempre ocasionales; unas con suerte, y otras con final de tortilla desperdigada en el suelo. No sé por qué era esa arriesgada maniobra la que yo temía que podría producirse, no la cuidadosa y precavida vuelta entre sartén y plato que utilizaba mi madre cuando la preparaba.

Pero pasaron los años; y al ir creciendo cada vez oía más raramente tan rojas premoniciones, (porque "roja" significaba para mí todo aquello de, "junto al muerto Abel una mancha carmín", que describiera Machado; no por otra cosa). Fueron pasando a ser en mi mente un mero recuerdo, como todo el contexto de personas y circunstancias de "aquellos" tiempos en que tales cosas oí y que atrás quedaron.

Lo que nunca podría haber imaginado es que aún me tocaría conocer la efectiva y real vuelta de la tortilla; y por cierto muy poco menos trágica que la que en mi niñez me tocó temer. Fue hace ya casi cuarenta meses, y la pirueta en el aire se sustanció con casi doscientos muertos. (
'Vi volar cuerpos humanos", --dice una de las víctimas--). No obstante haberlo visto, oído y leído con tanto lujo de detalles como a nuestros tiempos corresponde, y en plena madurez de mi vida, me ocurrió lo que tantas veces: que sólo con el paso de días, semanas y meses fui tomando conciencia poco a poco de lo que realmente habíamos casi presenciado. Esa enorme barbaridad que se desarrolló ante todos nosotros y que constituyó, real y verdaderamente, la vuelta de la tortilla que había temido intuyendo su violencia. (Solo que no le tocó a los ricos, sino, como era de temer, a 'los de siempre").

Ahora sólo me falta saber qué parte de la tortilla quedará aún aprovechable después de ese volquetazo. Si es que queda algo de ella y no hay que recoger del polvo todos los pedazos.

Comments: Post a Comment



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?


My blog is worth $1,129.08.
How much is your blog worth?