.comment-link {margin-left:.6em;}

Tuesday, November 21, 2006

 
MODELOS, POR FAVOR.

Guardar recortes de prensa y ojearlos luego, cuando han pasado meses o años, casi siempre tiene efectos benéficos para el espíritu. Evocar la importancia que en su momento hubimos de conceder a tantos sucesivos “hundimientos” del mundo, que al final sobrevive, nos hace mirar las cosas con más calma, bajo la luz de aquellos sapientísimos versos del joven Manrique: ... “Y pues vemos lo presente, como en un punto es ido y acabado, si juzgamos sabiamente, daremos lo no venido por pasado”....

No obstante, algunas noticias son de tal naturaleza que no perderan su vigencia en tanto que el hombre siga sobre la tierra: Releo ahora, en un fragmento sin fecha que mi memoria sitúa en dos o tres años atrás, la noticia del bromista que colgó un “cuadro”, --algo con marco, para entendernos,-- en el Museo Guggenheim de Bilbao, y durante cuatro horas fue contemplado por los visitantes como una obra más de las expuestas.
Recuerdo que en su momento comenté esta noticia con muchas personas. Ni una sola hubo que no me acompañara a reír imaginando el caso. Y, ¿por qué esta unanimidad? Porque todos nos sumamos como partícipes, haciendo nuestra esa inofensiva venganza contra tanta tomadura de pelo como día a día nos obligan a soportar. Porque, evidentemente, no tenemos ocasiones de hacer algo parecido cada uno de nosotros. Pero sí las tenemos para hacer uso de nuestra sinceridad y nuestra libertad, y dar la espalda a todo aquello que nos muestren y no nos guste.
El arte evoluciona, como evoluciona la sociedad, ¿quién lo duda?. Pero debería ser en cada momento espejo de la sociedad en que se desarrolla, espejo para funcionar a través del aplauso, la indiferencia o el rechazo que vaya recibiendo cada tanteo, cada ensayo que el artista sincero hace en su búsqueda de una expresión cada vez más perfecta. Nunca en función de que alguien decida apostar su dinero a ese artista y en consecuencia utilice todos los resortes de su poder económico para lanzarlo. ¡Y tanto que lo lanzan!. Con tanta fuerza lo lanzan que nos lo hacen tragar echándolo hasta en las sopas. ¿Y cuál es nuestra reacción?. Retroceder acobardados. “¡Oh, sabios medios!, ¡omnisciente televisión!, vosotros sabréis mejor, nosotros no entendemos”. Y víctimas de nuestros complejos y de la manipulación sin escrúpulos, arrinconamos nuestro personal sentido estético, --refinado o basto, pero nuestro--, acabamos por no saber distinguir entre bonito y feo y, simplemente, tragamos lo que nos echen. Eso sí, sin ilusión ninguna. Pero los “inversores” han conseguido su objetivo: ganar dinero con lo que les ha venido en gana y dejar preparada a la sociedad para el siguiente “lanzamiento”. Cada vez más preparada, porque sin modelos, sin referencias con las que comparar, ¿adónde iremos?.
Y no sólo en lo artístico, sino en lo ético y moral, en la valoración del mérito de cualquier faceta humana, también necesitamos referencias, términos de comparación, pero ¿adónde mirar?. Todo lo que se nos ofrece a la vista es un batiburrillo de seres vulgares, mediocres, cuando no decididamente despreciables, del que unos cuantos aprovechados sobresalen sólo porque a alguien le interesa.
Pero algún atisbo hay ya de reacción social: además de ese iconoclasta del Guggenheim de Bilbao, más recientemente he percibido algunas tímidas muestras esperanzadoras: por ejemplo, que la cadena de los diferentes guggenhein del mundo empieza a no dar beneficios o muchos menos que los esperados; que los fabricantes de bodrios cinematográficos se ven obligados a vivir de las subvenciones… que el teatro, (este teatro de ahora), también está en crisis… Bueno, son ejemplos aislados, pero sigamos; demos la espalda sin complejo de incultos a todo lo que no nos guste, (en el peor de los casos vale más ser incultos que insinceros). Por ese camino nos sentiremos mejor y seguro, seguro, nada realmente bueno se perderá en el mundo.
. . . . . . . . . . . . . . . .

Comments: Post a Comment



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?


My blog is worth $1,129.08.
How much is your blog worth?